A continuación, os voy a escribir el contenido de un vídeo de Michael Phelps que me ha llamado mucho la atención.
ENTREVISTADOR: Michael, pareces un tipo al que no le gusta pasarse el día sentado haciendo nada.
MICHAEL: Depende de dónde esté. Si estoy en casa, me encanta pasarme el día haciendo nada.
ENTREVISTADOR: ¿Cómo definirías tu trabajo? Es decir, ¿hay algo en lo que estés involucrado?
MICHAEL: Supongo que lo que hago no lo considero trabajo.
ENTREVISTADOR: ¿Nunca lo sientes como un trabajo? ¿Hay un momento en el que se siente como uno?
MICHAEL: Bueno, sí. Pero la respuesta, realmente, se remonta a los objetivos. Si tienes objetivos que quieras lograr, entonces no importa lo que hagas. Simplemente tratas de lograrlos. En los últimos dos años pude abrir la Escuela de Natación Michael Phelps, después del 2008 inicié mi fundación y realmente estoy trabajando de expandir esas dos cosas.
ENTREVISTADOR: Tu siempre quisiste cambiar este deporte, ¿verdad? Es algo que quieres desde que tenías 16 años. ¿Sientes que lo has hecho?
MICHAEL: Recuerdo que cuando tenía 15 años hice mi primera negociación con Speedo de manera profesional y cuando tenía 16 contraté a mi agente. Y recuerdo estar sentado entrevistando a muchos agentes y él me preguntó; ''¿qué quieres hacer con tu carrera?'' y le dije; ''quiero cambiar este deporte y llevarlo a otro nivel'', y él dijo ''eso es lo que vamos a hacer''. He podido progresar bastante desde que empecé. Recuerdo las pruebas del año 2000, teníamos como a 5 reporteros ahí y en el 2008 éramos, ya sabes, el deporte principal de las Olimpiadas. Está creciendo. Probablemente somos uno de los equipos nacionales más predominantes, vamos a todas las competencias, obtenemos la mayoría de las medallas, la mayoría de los récords mundiales, hemos sido extremadamente exitosos.
ENTREVISTADOR: ¿Sientes presión?
MICHAEL: No
ENTREVISTADOR: ¿Nunca? ¿En serio?
MICHAEL: Cuando vas a un encuentro de natación todo lo que has hecho durante los entrenamientos se va a reflejar en el nado. Si no estás en forma, se va a reflejar. Si has trabajado duro, se va a reflejar. Sé que si hago todo lo que debo hacer en la piscina no importará a qué encuentro vaya o contra quién esté compitiendo, porque sé que puedo levantarme y decir que hice todo lo que pude.
ENTREVISTADOR: ¿Dónde te gustaría estar cuando llegue el momento de retirarte?
MICHAEL: Después de que me retire, espero tener una familia y cinco hijos, quizá ellos quieran dedicarse a la natación. Que mi carrera me permita tener un poco de tiempo libre y sólo disfrutarlo y divertirme.
ENTREVISTADOR: ¿Cuál es tu momento de mayor orgullo que no esté relacionado con la natación?
MICHAEL: No lo sé. Supongo que han sido... he pasado 17 años de mi vida alrededor de una piscina. He tenido muchos momentos sorprendentes, desde aprender a nadar hasta poder hacer mi primer equipo olímpico, ganar mi primera medalla de oro y poder llegar a obtener ocho en un mismo campeonato. Sólo trato de asimilarlo todo, aprovechar cada momento que pueda vivir en cada piscina.
ENTREVISTADOR: Michael, buena suerte.
MICHAEL: Gracias.
No hay duda, es el mejor.
Iris Nieves.
HISTORIAS DE UN SUEÑO INTERRUMPIDO
dimecres, 5 de novembre del 2014
dimecres, 29 d’octubre del 2014
El amor no es sabiduría, es locura
Suena una canción de fondo, esa que te hace recordar y sacar una lágrima. Llueve, una tormenta que se parece al ruido que hay dentro de mí. Palabras sin sentido, contradicciones y mentiras. Recuerdos, tardes y noches de pasión que hoy se guardan en la memoria. Días llenos de amor.
Un libro, lleno de nuestros capítulos. Una historia que no acabaría y acabó con un final infeliz.
Ayer tantas cosas que mostrar y hoy tanto que olvidar. Sólo se me ocurre una palabra: cobarde. Miedo a sentir, a fracasar y, sobretodo, la importancia al qué dirán.
Me siento inútil en pensar que esta historia podría continuar, que podríamos seguir viviendo momentos juntos cuando, en realidad, ya se ha terminado, cuando ya no hay solución a todos nuestros errores. Y ojalá pudiera decirte de nuevo; ''cógete de mi mano y agárrala fuerte, yo nunca te soltaré''. Pero cuando la confianza se pierde...¿qué nos queda?
Y entiendo que, a veces, hace falta poner a una persona especial en nuestra vida. Y si las cosas funcionan a la perfección, estupendo. Pero si la relación se acaba, caemos en el pensamiento de que ya nada tendrá sentido y que nunca volveremos a enamorarnos de alguien como lo hemos hecho de esa persona.
Pero cuando queremos a alguien, haríamos cualquier cosa y cometeríamos todas esas locuras que son difíciles de explicar. Negamos la verdad con tal de no perder lo que hemos construido, aunque eso nos lleve un paso más cerca del fracaso. Creemos en la mentira e incluso hay momentos en los que creemos que realmente podemos volar. Cuando queremos a alguien, nada ni nadie nos hace cambiar de opinión y somos capaces de sacrificarlo absolutamente todo por esa persona.
El problema está en que, continuamente, buscamos escondernos detrás de nuestras grandes debilidades, pero, ¿y si nuestra gran debilidad es esa persona? Buscamos dibujarle una sonrisa día tras día y ver, en su mirada, un motivo más por ser lo que somos y por seguir luchando para que esa mirada nos diga, algún día, lo que estamos deseando escuchar.
Pero, es curioso, porque siempre consiguen arrancarnos la sonrisa más tonta incluso sin hacer nada, sólo con sonreírnos. Pero adoramos perdernos en ella, ya que ésa sonrisa de complicidad es la que nos hace cambiar por completo nuestra razón y, lo que pensábamos que era de color gris se vuelve de todos los colores del arco iris.
Y, es que, realmente, tenemos miedo a querer, a enamorarnos. Pero no sabemos que el amor más bello es un cálculo equivocado. Es esa excepción que confirma la regla. Aquello por lo que siempre habíamos utilizado la palabra ''nunca''.
Seamos sinceros. Una vida sin amor es una vida incompleta. Porque nadie, absolutamente nadie, es capaz de explicar lo que un simple sentimiento puede llegar a hacer en la vida de las personas. Porque, señores, nada se sabe del amor hasta que se ama.
Porque el amor no es sabiduría, es locura.
Iris Nieves.
dissabte, 25 d’octubre del 2014
El tiempo es oro
La sociedad de hoy en día vive en un ciclo vicioso
continuo del cual, con suerte, salen los fines de semana. Durante el día
vivimos pendientes del reloj; desde el primer momento en que suena para
avisarnos de que la hora de dormir ha acabado, hasta la noche, que nos recuerda
que el día ha llegado a su final. No nos damos cuenta de que el tiempo marca el
ritmo de nuestra vida, y nosotros obedecemos como máquinas, teniendo como
consecuencia la infelicidad.
Somos esclavos del tiempo, tanto que hasta negociamos con
él. Continuamente le pedimos minutos de más, ya sea para llegar a la hora, para
dormir más, para ganar tiempo de estudio o para alargar aquellos momentos
inolvidables que no querríamos que acabaran nunca. Tiene el poder sobre nosotros,
hace presión contra nuestra vida cuotidiana y, como consecuencia, no gozamos de
lo que nos rodea. Siempre vamos de un sitio a otro con prisas, acompañados por
la tensión y la ansiedad, dos enemigas nuestras que van cogidas de la mano y no
nos ayudan a conseguir lo que queremos.
El tiempo pasa, y nuestra vida se envuelve con palabras
como miedo, nervios, tensión, presión, ira, responsabilidad, entre otras
muchas. Todas ellas nos llevan a un camino monótono, dónde solo nos importa el
yo propio. Quien decida escoger este camino adelante, pero siempre estará
triste, preocupado y, lo más importante, no será feliz. En cambio, aquel que
decida plantarle cara al tiempo y darle el valor que le corresponde, entonces
sí que habrá elegido el camino de la felicidad.
El camino de la felicidad no significa desperdiciar el
tiempo, sino todo lo contrario. El tiempo es un valor muy importante, pero
nunca debemos dejar que éste influya tanto en nuestra vida, que nos lleve a
condiciones dónde nuestra salud también entra en juego, sino que debemos
disfrutar de cada momento que pasa, disfrutar de todo lo que nos rodea, del día
a día, olvidarnos del pasado y no pensar en el futuro. Sólo así conseguiremos
ser felices.
El tiempo es oro y, a veces, no nos damos cuenta de lo
rápido que pasa. Por eso, haz lo que sientas y necesites en cada momento ya
que, una vez pasa no podemos volver a recuperarlo ni echar marcha atrás.
Y, por último, añadir: ‘’La vida no se mide por los
momentos que respiras, sino por los momentos que nos dejan sin aliento’’.
Iris Nieves.
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